A medida que los bebés entran en el importante periodo de los 6 a los 12 meses, puede parecer que ya decidieron comunicarse únicamente mediante el llanto por el resto de sus vidas. Sin embargo, no se preocupe, ya que una etapa divertida se acerca rápidamente. Este es un momento en el que el llanto suele aparecer solo en situaciones de emergencia (aunque para los bebés esto puede significar tener hambre o sueño), y comienzan a surgir una gran variedad de otras vocalizaciones y sonidos divertidos.
Explorando descubrimientos vocales
Entre los 6 y los 12 meses, los bebés se embarcan en un emocionante viaje de exploración y descubrimiento vocal. Hacen grandes esfuerzos por copiar sonidos, pero también inventan muchos propios. La etapa del balbuceo se intensifica, ya que los bebés disfrutan experimentar con una amplia gama de sonidos, desde chasquidos hasta vibraciones con los labios, e incluso gruñidos y chillidos inesperados. Los padres pueden sentirse divertidos, o incluso un poco sorprendidos, por la extraña sinfonía que producen sus pequeños. Estos sonidos peculiares son completamente normales y deben fomentarse, por inquietantes que puedan parecer.
Imitación de sonidos y gestos
A medida que los bebés observan a los adultos que los rodean, comienzan a comprender la importancia de los sonidos producidos con la boca y tratan con entusiasmo de imitarlos. Aunque todavía no dominen la comunicación verbal, hacen su mejor esfuerzo por copiar no solo palabras y sonidos, sino también gestos. Es probable que usted vea con más frecuencia acciones como señalar o mover la cabeza para expresar lo que quieren, a veces con una insistencia y duración sorprendentes. Algunos padres incluso tienen que detener físicamente a sus bebés cuando mueven la cabeza para decir “no” o asienten repetidamente, pero mientras el niño esté jugando y no se lastime el cuello, por lo general solo se trata de una curiosa forma de experimentación.
Es importante tener en cuenta que los bebés suelen intentar copiar exactamente lo que ven y escuchan, así que conviene cuidar el lenguaje, la música o los programas de televisión a los que están expuestos, a menos que usted quiera que su pequeño intente repetir diálogos palabra por palabra. Un bebé que dice groserías puede resultar gracioso unas cuantas veces, pero rápidamente puede convertirse en una situación incómoda para los padres.
Como ejemplo de cuánto imitan los bebés a los adultos, a veces hacen el gesto de decir adiós moviendo la mano con la palma hacia atrás. Esto puede verse extraño e incómodo, pero tiene todo el sentido para el niño. Simplemente está replicando lo que ve: una palma orientada hacia él.
Comprensión de palabras y gestos simples
Alrededor de los 9 meses, los bebés pueden comenzar a asociar palabras simples como “adiós” y “leche” con sus acciones u objetos correspondientes. Aunque pueden reconocer su nombre, la comprensión real de la identificación personal aún está en proceso de desarrollo. Además, los bebés empiezan a captar los tonos de voz, especialmente el enfático “¡No!”, que normalmente indica un posible peligro.
La importancia de la exposición temprana a la lectura
Leerles a los bebés se convierte en una actividad cada vez más valiosa durante este periodo. De manera sorprendente, los bebés pueden mostrar un gran interés por los libros mucho antes de comprender las palabras que contienen. La exposición temprana al lenguaje y a la lectura sienta una base fundamental para el desarrollo futuro del lenguaje, además de crear un bonito momento de vínculo entre padres e hijos.
Fomentar el desarrollo del lenguaje en casa
Durante esta etapa, los padres pueden fomentar el desarrollo del lenguaje conversando con sus bebés, narrando las actividades diarias y respondiendo a sus intentos de comunicación. Además, proporcionar un entorno rico en lenguaje, como cantar canciones, jugar con juguetes que emiten sonidos e interactuar con otros niños, puede apoyar aún más la adquisición del lenguaje.
El tiempo frente a pantallas puede parecer una buena forma de exponer a su hijo a más vocabulario, pero estudios han demostrado justamente lo contrario. El aumento del “tiempo pasivo frente a pantallas”, es decir, cuando un niño ve videos o programas solo durante periodos prolongados, en realidad se asocia con una disminución en el desarrollo del lenguaje. Hay un momento y un lugar para los videos educativos y entretenidos, pero el teléfono o la tableta no deben usarse para calmar a los niños ni como niñera, especialmente a una edad tan temprana.
Hitos y variabilidad en el desarrollo del lenguaje
Aunque algunos bebés pueden decir su primera palabra alrededor de los 12 meses, es importante tener en cuenta que este hito no es un parámetro rígido. Cada niño se desarrolla a su propio ritmo, y el proceso de adquisición del lenguaje es tan diverso como fascinante.
