Por qué nombrar las emociones cambia la forma de sentirlas
Los idiomas del mundo tienen palabras propias para realidades a menudo muy específicas. Pasa, por ejemplo, con el azul. Donde un hablante de inglés dice solo blue, el ruso tiene goluboy y siniy, que no son dos tonos de uno solo, sino dos colores distintos, el azul claro y el azul oscuro. ¿Qué pasa cuando esa misma finura se [...]