Quien haya pedido alguna vez naan bread con el tikka masala, o un chai tea para llevar, se ha repetido más de lo que seguramente imagina. Chai tea significa «té té»; naan bread, «pan pan»; y Sahara Desert, «desierto desierto». ¿Por qué hacen esto los hablantes de inglés?
La respuesta está en los momentos de la historia en que el inglés adoptó extranjerismos. Con el tiempo, por falta de contacto con el idioma de origen y porque las palabras nuevas se van integrando poco a poco, el inglés puede acabar deslizándose hacia redundancias bilingües que quedan como fósiles del momento en que se encontraron dos culturas. Los términos duplicados son dos mitades de historia lingüística a la vista de todos.
La duplicación como modificador
Conviene fijarse en el origen de expresiones como «chai tea». En hindi, urdu, persa y otros idiomas de la zona, chai o chay significa «té». Hoy, sin embargo, chai designa una bebida en concreto: té negro con leche y especias. La palabra tea, a su vez, viene del chino, de cuando los neerlandeses comerciaban té (o te, según la pronunciación del carácter) con los chinos min. Estas palabras se han ido cruzando muchas veces y, a estas alturas, la duplicación ya no define el objeto: lo modifica. Al pedir un chai tea se cuenta con una clase de té en particular.
Naan bread es otro buen ejemplo: el persa nān significa «pan», y la palabra pasó al hindi y al urdu antes de instalarse también en inglés. Igual que con chai tea, quien pide naan bread en inglés espera un tipo de pan concreto y reconocible. A nadie que le preparen un sándwich se le ocurre que vaya a llevar naan: bread y naan bread se han vuelto cosas distintas.
Este tipo de duplicación no se da solo con la comida. Ahí está el Sahara Desert. La palabra ṣaḥrāʾ significa «desierto», pero con el tiempo ha cambiado de significado y también de función. Sahara es hoy un nombre propio, así que puede designar a una persona (a veces lo hace), un lugar, un edificio o cualquier otra cosa. Por eso los hablantes le han añadido desert, aclarando así a qué puede referirse ese nombre propio. En español pasa lo mismo al decir el desierto del Sahara.
¿Por qué modificar?
Si uno ya sabe que Sahara quiere decir desierto, ¿por qué no decir solo Sahara? La mayoría prefiere repetirse y usa la palabra de origen junto con la inglesa, en busca de precisión. Como ya se ha señalado, pedir chai lleva a esperar un té determinado, y naan, un pan igual de específico. Pero hay además una razón lingüística.
El inglés ya tenía una palabra para tea y otra para bread, y los idiomas, aunque se adaptan, suelen resistirse a los cambios que no llevan a la simplicidad. Es decir: sustituir bread por otra palabra que signifique lo mismo resulta más complicado cuando la palabra original ya cubre esa necesidad lingüística.
Los hablantes también se vuelven «ciegos» a la repetición de los términos que más usan. Ocurre, por ejemplo, con PIN number o ATM machine, donde PIN es personal identification number y ATM, automated teller machine. Aquí no hace falta introducir palabras extranjeras cuyo significado pudiera resultar oscuro al principio: PIN funciona como aclaración y number como especificador. ¿Qué número se busca? Un PIN number. Cuando la gente se va acostumbrando a la expresión, lo normal es que deje de analizar sus piezas, de modo que la repetición de number pasa desapercibida (para la mayoría).
¿Por qué la comida?
Se habrá notado que algunos de los ejemplos más comunes de duplicación son comidas y bebidas. Históricamente, esos productos se encontraban y se difundían con más facilidad que los conceptos. Piénsese en un comerciante de hace cientos, o incluso miles, de años. Al comprar mercancía, ¿qué era más probable que le saliera al paso: la palabra naan (un alimento, necesario para sobrevivir al viaje) o una palabra extranjera para number (que se podía esquivar del todo o salvar haciendo un gesto)? Estos traspasos entre idiomas solían darse en torno a palabras tangibles y de uso corriente, y pocas cosas hay más universales en la experiencia humana que la comida.
¡Que el inglés esté cargado de significado no quiere decir que haya dejado de repetirse ni de adoptar palabras nuevas! De ahí salen los PIN numbers, los ATM machines y los VIN numbers: el idioma busca precisión, y expresiones duplicadas como estas se la dan, repitiendo dos veces lo mismo.
